Introduce los datos de la ecografía
Copia las medidas de un mismo informe ecográfico. Comprueba las unidades antes de continuar.
Estima el peso fetal a partir de las principales medidas de tu ecografía.
Introduce la edad gestacional y las biometrías HC, AC y FL para obtener una estimación en gramos y kilogramos, su percentil INTERGROWTH-21st cuando esté disponible y una interpretación comprensible. BPD se conserva como medida informativa.
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Copia las medidas de un mismo informe ecográfico. Comprueba las unidades antes de continuar.
El resumen del cálculo aparecerá aquí.
— g
El detalle se mostrará después de calcular.
— kg
Conversión del peso estimado a kilogramos.— percentil
Posición orientativa para la edad gestacional.— g
Intervalo de referencia asociado a la semana indicada.Aquí se explicará el peso estimado y su posición en la curva, sin convertir el resultado en un diagnóstico.
La posición del resultado aparecerá aquí.
Señales visuales acompañadas siempre por texto accesible.
Estas biometrías describen dimensiones concretas del feto. Se obtienen en planos ecográficos estandarizados y deben interpretarse juntas, considerando la edad gestacional y la evolución.
Qué significa: anchura transversal de la cabeza entre ambos huesos parietales.
Cómo se mide: en un corte axial estandarizado del cráneo, colocando los calibradores según el protocolo ecográfico.
Por qué importa: contribuye a valorar el tamaño cefálico y forma parte de algunas ecuaciones de peso.
Qué significa: circunferencia de la cabeza fetal.
Cómo se mide: trazando una elipse alrededor del contorno externo del cráneo en el plano adecuado.
Por qué importa: aporta una medida global de crecimiento cefálico y suele ser menos sensible que el BPD a ciertas formas de la cabeza.
Qué significa: circunferencia del abdomen fetal.
Cómo se mide: sobre un corte transversal correcto del abdomen, evitando una imagen oblicua.
Por qué importa: refleja especialmente el tamaño de tejidos y reservas; tiene gran influencia en la estimación del peso.
Qué significa: longitud de la parte osificada del hueso largo del muslo.
Cómo se mide: alineando el fémur en su eje mayor y midiendo la diáfisis visible, sin incluir extremos no osificados.
Por qué importa: ayuda a evaluar el crecimiento longitudinal y equilibra las medidas de cabeza y abdomen en la fórmula.
El peso fetal estimado, abreviado con frecuencia como PFE o EFW, es una aproximación matemática del peso del bebé antes del nacimiento. Como el feto no puede pesarse directamente, la ecografía mide varias estructuras y las combina mediante una ecuación desarrollada a partir de poblaciones de referencia.
La cifra sirve para seguir el crecimiento, comparar mediciones a lo largo del embarazo y detectar situaciones que pueden necesitar una valoración más detallada. Una estimación aislada no describe por sí sola el bienestar fetal.
Las ecuaciones de Hadlock son métodos habituales. Según la variante, combinan el diámetro biparietal, el perímetro cefálico, el perímetro abdominal y la longitud del fémur. La ecuación produce primero un valor logarítmico que se transforma en gramos. La edad gestacional se utiliza después para situar el resultado en una curva y estimar el percentil.
HC + AC + FL → Hadlock → gramos → INTERGROWTH-21st → percentil
El peso se calcula con la fórmula Hadlock de tres parámetros HC–AC–FL, usando las medidas en centímetros. BPD no interviene en esta ecuación.
El percentil utiliza el estándar INTERGROWTH-21st para estimaciones Hadlock, publicado por Stirnemann, Salomon y Papageorghiou en 2020. La curva cubre de 18+0 a 41+0 semanas y no se extrapola.
La técnica y la interpretación de las biometrías siguen como referencia las guías ISUOG sobre biometría y crecimiento fetal de 2019.
El peso ecográfico conserva margen de error y depende de la calidad técnica y de las medidas introducidas.
El PFE nunca equivale a un peso exacto. La incertidumbre procede del propio modelo, de la variabilidad entre fetos y de la medición ecográfica. Una diferencia pequeña en el contorno abdominal, por ejemplo, puede modificar el resultado. La precisión también puede reducirse con posiciones fetales difíciles, determinadas condiciones maternas, poco líquido amniótico o edades gestacionales avanzadas.
Por eso conviene pensar en un intervalo razonable, no en un único número definitivo. El margen concreto depende del contexto y debe explicarlo el profesional responsable del estudio.
Una edad gestacional bien establecida permite comparar correctamente. La tendencia entre estudios separados por un intervalo adecuado suele aportar más información que una cifra aislada.
El plano, la postura fetal, el equipo y la colocación de los calibradores influyen. Las biometrías deben proceder del mismo estudio y de personal cualificado.
La constitución familiar, la salud materna, la placenta, el embarazo múltiple y otros factores pueden influir en el patrón de crecimiento.
Comprueba primero que semanas, días, medidas y unidades sean correctos. Después observa el peso junto al percentil y al rango de referencia. El percentil expresa una posición relativa, no una nota de salud: un valor concreto puede ser normal para un bebé y requerir seguimiento en otro contexto.
La evolución es fundamental. El especialista puede integrar ecografías previas, velocidad de crecimiento, líquido amniótico, Doppler, antecedentes y exploración materna. No compares resultados obtenidos con curvas o fórmulas diferentes como si fueran idénticos.
Comenta el resultado con obstetricia si aparece fuera del rango esperado, si cambia notablemente respecto a estudios previos, si las medidas son discordantes o si tienes cualquier duda. Solo el profesional puede confirmar si se trata de variación normal, error de estimación o un hallazgo que precise vigilancia.
Localiza la edad gestacional del día del estudio y las medidas BPD, HC, AC y FL.
Copia todos los valores en milímetros, sin mezclar ecografías ni completar datos ausentes.
Lee peso, percentil, rango, fórmula y avisos, y consulta las dudas con tu especialista.
Es una aproximación del peso del bebé obtenida mediante fórmulas que combinan medidas ecográficas. No es un pesaje directo ni un diagnóstico. Su principal utilidad es aportar contexto al seguimiento del crecimiento cuando se interpreta junto con el resto del estudio.
Necesita las semanas completas y los días adicionales de gestación en la fecha de la ecografía, además del BPD, HC, AC y FL en milímetros. Todos los valores deberían proceder del mismo informe para mantener coherencia temporal.
BPD es el diámetro biparietal o anchura de la cabeza; HC, el perímetro cefálico; AC, el perímetro abdominal; y FL, la longitud del fémur. Cada medida aporta información distinta y su combinación reduce la dependencia de una única dimensión.
No. Toda estimación ecográfica tiene incertidumbre por la variabilidad biológica, la técnica de medición y la ecuación empleada. Debe leerse como una aproximación con un rango posible, especialmente en etapas avanzadas del embarazo.
Se utiliza la fórmula Hadlock de tres parámetros HC–AC–FL, con las medidas convertidas internamente de milímetros a centímetros. BPD se conserva como información ecográfica, pero no interviene en esta ecuación.
Los gramos y kilogramos expresan el mismo peso en unidades distintas. El percentil no es otra unidad de peso: indica la posición relativa de la estimación frente a una población de referencia de la misma edad gestacional.
Es una forma de ordenar valores dentro de una curva de referencia. Por ejemplo, un percentil no indica “porcentaje de salud” ni probabilidad de enfermedad; necesita una curva concreta, una edad gestacional fiable y contexto clínico.
No necesariamente. Puede reflejar constitución familiar, una datación diferente o variación normal, aunque también puede justificar estudio y seguimiento. Obstetricia valora la tendencia, el Doppler, el líquido amniótico y otros datos antes de concluir.
No por sí solo. Una estimación alta puede motivar vigilancia, pero conserva un margen de error. El diagnóstico y las decisiones sobre el embarazo o el parto no deben basarse únicamente en un cálculo online o una cifra aislada.
Además del crecimiento real, influyen el intervalo entre estudios, la posición fetal, el equipo, el examinador y pequeñas diferencias en los trazados. Comparar estudios demasiado próximos puede magnificar el ruido de medición frente al crecimiento verdadero.
No. Los campos están preparados para milímetros, la unidad habitual de las biometrías mostradas. Si el informe usa centímetros, conviértelos con cuidado: un centímetro equivale a diez milímetros. Una unidad incorrecta invalida el resultado.
No inventes ni sustituyas el dato. Algunas ecuaciones admiten otras combinaciones biométricas, pero solo debería emplearse una variante compatible y mostrarse claramente. En esta configuración completa, los cuatro valores están marcados como obligatorios.
Introduce las semanas completas y, por separado, los días adicionales de cero a seis que correspondan exactamente a la fecha del estudio. Por ejemplo, 28 semanas y 4 días se registran como 28 y 4, no como un decimal.
La ecuación biométrica obtiene el peso a partir de las medidas. La edad gestacional es imprescindible para comparar esa cifra con valores de referencia y estimar su percentil, por lo que una datación errónea puede cambiar mucho la interpretación.
Puede generar una estimación biométrica individual si se introducen por separado los datos de cada feto, pero la interpretación del crecimiento en embarazos múltiples es específica. Debe realizarla el equipo que conoce la corionicidad y la evolución de ambos bebés.
No es recomendable. El feto crece entre estudios y cada medición representa un momento concreto. Mezclar BPD, HC, AC o FL de fechas diferentes crea una combinación que nunca existió simultáneamente y puede distorsionar la estimación.
Consulta ante un resultado inesperado, una discordancia marcada entre medidas, un cambio llamativo de percentil o cualquier preocupación. Si notas menos movimientos, sangrado, pérdida de líquido, dolor intenso u otro síntoma de alarma, busca atención sin esperar a calcular.
No. El informe documenta la técnica, los hallazgos y el contexto que el profesional ha observado. La calculadora solo reorganiza determinados números mediante una fórmula y no puede evaluar anatomía, Doppler, placenta, líquido ni situación clínica.
La herramienta está planteada para procesar los datos localmente en el navegador y no requiere registro. Aun así, introduce solo medidas numéricas y evita nombres, números de historia clínica u otra información que pueda identificarte.
Sí. La estructura es adaptable a móvil, tableta y ordenador. Los campos incluyen etiquetas visibles, ayudas asociadas, teclado numérico adecuado, mensajes de error accesibles y regiones de estado para tecnologías de asistencia.
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